Actualizada el 14 de octubre de 2026.
BetterWork guarda lo que tú metes —tus trabajos, tus horarios, lo que cobras y lo que gastas— para poder enseñártelo calculado. No se vende, no se comparte y no se usa para perfilarte ni para enseñarte publicidad. Puedes descargarlo todo y puedes borrarlo todo, cuando quieras, desde la propia app.
El responsable del tratamiento es Álvaro Olloni Álvarez. Para cualquier cosa relacionada con tus datos: support@betterworkmanagement.com.
Es un proyecto personal y sin ánimo de lucro. No hay empresa detrás, ni equipo de soporte, ni compromiso de disponibilidad: conviene que lo tengas en cuenta antes de confiarle la única copia de nada.
No se pide ni se guarda ningún dato bancario, ni número de cuenta, ni tarjeta: la app no se conecta con tu banco, todo lo escribes tú.
Para prestarte el servicio que has pedido al registrarte, y para nada más. La base legal es la ejecución de esa relación: sin guardar tus turnos, la app no puede enseñarte tus turnos. No hay decisiones automatizadas que te afecten ni elaboración de perfiles.
Los mínimos para que esto funcione, y ninguno para sus propios fines:
No hay analítica, ni píxeles, ni redes publicitarias, ni ningún script de terceros. La única cookie que se pone es la de tu sesión, que es lo que te mantiene dentro; por eso no hay ventana de consentimiento que aceptar.
Mientras tengas la cuenta. Cuando la borras, se borra todo de verdad y en el momento: la cuenta y con ella los trabajos, turnos, gastos y deudas. No hay papelera ni periodo de gracia, así que descárgate antes lo que quieras conservar.
Las sesiones de invitado se borran solas a las 24 horas, con todo lo que se haya hecho dentro.
Cuando la app del móvil crea algo (un turno, un gasto…), se guarda durante 7 días la respuesta que se le dio, para que, si se corta la conexión y la app lo vuelve a pedir, no se cree dos veces. Esa respuesta lleva lo que se creó, por ejemplo el turno con su fecha y su nota, junto a la operación y una huella de la petición para reconocerla si se repite. Se queda esos 7 días aunque luego lo borres; pasado el plazo se borra sola. Nunca guarda contraseñas ni la sesión, y si borras la cuenta se va con ella.
Puede quedar rastro durante un tiempo en las copias de seguridad de la base de datos, que se sobrescriben con el tiempo.
Para saber si alguien usa la app se apunta un número: cuántas sesiones de invitado se han abierto, cuántas cuentas se han creado y cuántas se han borrado. Son un tipo y una fecha, sin identificador, sin IP y sin nada que apunte a una persona. No se puede deshacer para saber quién hizo qué, y por eso sobrevive a que borres la cuenta. El de sesiones de invitado de las últimas 24 horas sirve además para poner un tope a cuántas se abren al día.
Para que nadie pueda abrir sesiones de invitado en bucle se guarda una huella de la IP —un resumen criptográfico, no la IP— que solo sirve para contar cuántas ha abierto la misma procedencia en la última hora.
Y para que nadie pueda ponerse a probar contraseñas o a pedir correos sin parar, se cuenta cuántas veces llama cada IP a la puerta de entrada (entrar, registrarse, recuperar la contraseña). Ese contador sí lleva la IP, no sale de la base de datos y se borra como mucho un día después de la última petición.
El tráfico va cifrado, las contraseñas se guardan con un algoritmo pensado para eso, y cada cuenta solo puede leer lo suyo. Dicho esto: los datos de todas las cuentas conviven en una misma base de datos y esto lo mantiene una sola persona en su tiempo libre. Es un proyecto pequeño y honesto, no un banco.
Si algún día cambia lo que se guarda o quién lo toca, se actualiza esta página con su fecha. Nada de lo que ya has metido se usará para algo distinto de lo que pone aquí.